Nuestra historia
- Inicio
- Nuestra historia
La montaña, el río y nuestros aguacates
La finca
Nuestra finca está ubicada en Canillas de Aceituno, en un entorno natural privilegiado donde el paisaje influye directamente en cada cosecha. Situada en las estribaciones de las sierras de Tejeda y Almijara y atravesada por el Río Bermuza, disfrutamos de un microclima singular: noches algo más frescas, temperaturas suaves durante el día y una altitud superior a la de la costa tropical y la vega de Vélez-Málaga.
Este entorno permite que nuestros aguacates maduren de forma más lenta, desarrollando mayor intensidad de sabor, mejor textura y una calidad diferenciada.
Tradición que brota de la tierra
Raíces y herencia familiar
Nuestra finca ha sido el eje de vida y trabajo de la familia durante generaciones. Antes incluso del cultivo del aguacate, estas tierras ya acogían olivares, almendros, viñas y cítricos, que forman parte de nuestra historia agrícola. Esta herencia no solo ha sostenido a nuestra familia, sino que nos ha transmitido el conocimiento necesario para conservar un ecosistema equilibrado y productivo. Ese respeto por la tierra es el que garantiza hoy el carácter y la excelencia de cada aguacate que recolectamos.
Pioneros del aguacate en la zona
Una decisión importante
En la década de los 90, nuestro abuelo Antonio tomó una decisión que entonces parecía arriesgada: empezar a plantar aguacates. Fue uno de los primeros agricultores de la zona en confiar en este cultivo, convencido de que el clima y la altitud de nuestras tierras podían dar lugar a un aguacate distinto, con personalidad propia.
Ese impulso supuso un punto de inflexión. Con el tiempo, el aguacate pasó a formar parte del paisaje agrícola, creciendo junto a otros cultivos y demostrando que en esta sierra también podían obtenerse frutos de excelente calidad.
Una finca que avanza respetando su esencia
Tradición que mira al futuro
Hoy es su nieto, Emérito, quien continúa la trayectoria familiar al frente de la finca. Conserva los cultivos tradicionales como parte de la identidad y del equilibrio natural del entorno, mientras amplía la superficie dedicada al aguacate con una mirada puesta en el futuro. El objetivo sigue siendo el mismo: ofrecer un aguacate auténtico, de origen garantizado y máxima calidad.
Nuestro proyecto une experiencia agrícola con técnicas actuales, sostenibilidad y gestión responsable del territorio. Esta combinación nos permite obtener un producto premium, con trazabilidad y carácter, destinado a quienes valoran el sabor real y la autenticidad.
Desde Málaga directamente a tu hogar
Compartiendo nuestra tierra
Beatriz, hermana de Emérito, detectó que en muchos mercados no se encontraba un aguacate comparable en sabor ni frescura. Junto a su marido Fabián, decidió comercializar directamente los aguacates de la finca familiar, reduciendo intermediarios y asegurando que cada pieza llegue del árbol a la mesa con toda su cremosidad y aroma natural.
Lo que comenzó como una iniciativa familiar hoy se proyecta más allá de nuestras fronteras, llevando un pedazo de Málaga a hogares que buscan un aguacate con historia, origen y calidad certificada.
Técnicas agrícolas y cultivo ecológico
Producción responsable
En nuestra finca desarrollamos una agricultura tradicional apoyada en el saber transmitido de generación en generación. Trabajamos exclusivamente con insumos ecológicos y evitamos cualquier tipo de pesticida, protegiendo tanto el suelo como la salud de quienes consumen nuestros aguacates.
Aplicamos prácticas naturales que respetan la tierra y los tiempos del cultivo, favoreciendo que cada árbol crezca en armonía con su entorno. El resultado es un fruto auténtico, limpio y con un sabor que refleja su origen.
El riego procede del río Bermuza, que atraviesa la finca, y del agua de lluvia que almacenamos para los periodos de menor disponibilidad hídrica. Este sistema, unido a una gestión eficiente del agua, permite un desarrollo equilibrado. Así obtenemos aguacates de Málaga con carácter propio y calidad diferenciada.
Nuestra manera de entender la tierra
Compromiso con la tierra y el sabor
En Finca La Pitagua defendemos que un gran producto nace de la experiencia, el respeto al entorno y la búsqueda constante de excelencia. Cada aguacate es una muestra de nuestra dedicación y del cuidado por los ciclos naturales.
Mediante técnicas ecológicas y una selección rigurosa, llevamos nuestros frutos directamente del árbol a tu mesa, asegurando frescura, cremosidad y sabor auténtico, fieles a nuestra historia y raíces familiares.
Aguacates de la Axarquía malagueña
Nuestros aguacates
En cada cosecha, escogemos cuidadosamente los frutos para asegurar frescura, punto perfecto de maduración y la mejor calidad en cada pieza. De esta forma, enviamos directamente del árbol a tu hogar el auténtico aguacate malagueño, cultivado en la Axarquía.
Aguacate Hass
Temporada de diciembre a mayo.
Un referente indiscutible. Garantía de éxito por su cremosidad excepcional y su gran versatilidad en cocina.
Aguacate Fuerte
Temporada de octubre a enero.
La variedad clásica que destaca por su sabor auténtico. Suave, fragante y siempre deliciosa.
Aguacate Bacon
Temporada de septiembre a diciembre.
Una variedad ligera, aromática y muy agradable al paladar. Perfecta para dar comienzo a la temporada con excelente calidad.
Nuestro proceso de origen a destino
De la Axarquía a tu hogar
Desde nuestra finca en Málaga hasta la entrega final, gestionamos cada etapa de forma directa, responsable y transparente. Los aguacates se recolectan manualmente y se trasladan manteniendo la cadena de frío para preservar su frescura.
Producción responsable
Finca familiar en Málaga
Transporte en frío
Conservación controlada
Entrega directa
Del campo a tu casa
Contáctanos
¿Necesitas más información?
¿Te apetece probar auténticos aguacates de Málaga recién recolectados?
Escríbenos y gestionamos tu pedido de forma sencilla y rápida.